Cómo Hacer las Recomendaciones de una Tesis en 2026: Guía Paso a Paso (con Ejemplos)

Cómo hacer las recomendaciones de una tesis se resume en cinco movimientos: separarlas claramente de tus conclusiones, revisar cada hallazgo relevante de tu investigación, convertir cada uno en una propuesta concreta y accionable, dirigir esa propuesta a un destinatario específico (futuros investigadores, la institución o el sector profesional) y cerrar con un tono propositivo, sin repetir cifras que ya presentaste antes.

¿Qué son las recomendaciones y en qué se diferencian de las conclusiones?

Muchos estudiantes mexicanos confunden estas dos secciones porque suelen ir juntas al final de la tesis, a veces incluso bajo el mismo título “Conclusiones y recomendaciones”. Pero cumplen funciones distintas. Las conclusiones responden a tus objetivos y preguntas de investigación: dicen qué encontraste. Las recomendaciones responden a una pregunta diferente: ¿y ahora qué se debería hacer con eso? Si ya trabajaste en cómo hacer las conclusiones de una tesis, las recomendaciones son el paso natural siguiente: toman cada hallazgo cerrado y lo proyectan hacia una acción futura.

La diferencia se entiende mejor en una tabla comparativa, porque la mayoría de los manuales de titulación de universidades mexicanas —incluidos los lineamientos internos de facultades de la UNAM y del IPN— tratan ambas secciones como bloques separados dentro de la estructura formal del documento.

Conclusiones vs. recomendaciones en una tesis
Aspecto Conclusiones Recomendaciones
Propósito Cerrar el argumento respondiendo a los objetivos y la pregunta de investigación Proponer acciones futuras a partir de lo que encontraste
Tiempo verbal habitual Pasado o presente (“se encontró”, “los datos muestran”) Futuro o modo imperativo/condicional (“se recomienda”, “debería considerarse”)
Contenido nuevo No debe introducir datos ni ideas que no aparecieron antes Puede sugerir líneas de investigación o acciones que no se probaron en tu estudio
Destinatario El lector académico que evalúa tu trabajo Investigadores futuros, la institución, el sector profesional o la comunidad estudiada
Extensión típica en tesis de licenciatura (UNAM/IPN) Una página o menos, por objetivo Media página a una página, agrupadas por tema o destinatario
Comparación entre la página de conclusiones y la de recomendaciones de una tesis
Comparación entre la página de conclusiones y la de recomendaciones de una tesis

¿En qué parte de tu tesis van las recomendaciones?

Dentro de la estructura de una tesis que siguen la mayoría de las instituciones mexicanas, las recomendaciones aparecen después de las conclusiones y antes de las referencias bibliográficas y los anexos. Algunos programas de posgrado piden un apartado independiente titulado “Recomendaciones” o “Líneas futuras de investigación”; otros lo integran como el último subapartado del capítulo de conclusiones. Antes de redactar, confirma con tu manual de titulación o con tu director de tesis cuál formato exige tu facultad, porque cambia si debes presentarlas como capítulo aparte o como cierre del capítulo final.

Es buena práctica escribir las recomendaciones después de haber terminado la discusión de resultados, porque ahí es donde ya interpretaste el significado de tus hallazgos frente a la literatura previa. Las recomendaciones nacen directamente de esa interpretación, no de los datos crudos.

¿Cómo se redactan las recomendaciones paso a paso?

  1. Vuelve a leer tus resultados y tu discusión. Repasa la sección donde redactaste los resultados de tu tesis y subraya los tres o cuatro hallazgos con mayor peso: los que tuvieron el efecto más claro, la limitación más importante o la sorpresa más relevante frente a lo que esperabas.
  2. Haz una lista de “hallazgo → implicación”. Por cada hallazgo subrayado, escribe en una frase qué implica para la práctica, para la teoría o para el diseño de futuras investigaciones. Esa frase es el borrador de tu recomendación.
  3. Agrupa las recomendaciones por destinatario. Separa las que van dirigidas a otros investigadores (líneas futuras, réplicas con muestras distintas) de las que van dirigidas a instituciones o profesionales (cambios de política, ajustes de proceso, capacitación).
  4. Redacta cada recomendación como una acción concreta. Evita frases vagas como “se recomienda seguir investigando el tema”. En su lugar, especifica qué, con quién y bajo qué condiciones: “se recomienda replicar este estudio con una muestra de estudiantes de posgrado, dado que la muestra actual se limitó a licenciatura”.
  5. Ordena de mayor a menor relevancia. Empieza por la recomendación con más peso para tu campo de estudio y cierra con las más específicas o técnicas.
  6. Verifica que cada recomendación se derive de un hallazgo real. Si una recomendación no puede rastrearse hasta un resultado o una limitación de tu propia tesis, probablemente no pertenece a esta sección; puede ser una opinión personal que no está respaldada por tu investigación.
  7. Revisa el tono. Usa un registro propositivo y profesional (“se sugiere”, “sería conveniente”, “sería pertinente”), evitando órdenes tajantes que no corresponden al rol de un estudiante que presenta una tesis.
  8. Cierra con una frase de proyección. Un párrafo final breve que resuma por qué estas recomendaciones importan para el campo o la institución, sin repetir literalmente lo ya dicho.

Si te cuesta pasar de “hallazgo” a “recomendación concreta” sin perder horas dando vueltas al mismo párrafo, un asistente como Tesify puede ayudarte a organizar esa lista de hallazgo-implicación como punto de partida —la redacción final y la validación con tu asesor siguen siendo tuyas.

¿Qué ejemplos de recomendaciones puedes usar como modelo?

Los siguientes ejemplos son ilustrativos y deben adaptarse a los hallazgos reales de tu propia tesis; no los copies literalmente.

  • Investigación cuantitativa: “Se recomienda ampliar el tamaño de muestra en estudios futuros sobre este fenómeno, ya que el tamaño utilizado en esta tesis limita la generalización de los resultados a otras regiones del país.”
  • Investigación cualitativa: “Se sugiere que futuras investigaciones incluyan entrevistas de seguimiento a los mismos participantes seis meses después, para observar si las percepciones identificadas se mantienen estables en el tiempo.”
  • Tesis aplicada o de ingeniería: “Se recomienda a la institución evaluar la implementación del prototipo desarrollado en un entorno piloto antes de su adopción a mayor escala, dado que las pruebas de este trabajo se realizaron en condiciones controladas de laboratorio.”
  • Tesis en ciencias sociales o educación: “Se propone que la coordinación académica revise los mecanismos de acompañamiento a estudiantes de primer ingreso identificados como en riesgo, considerando los factores señalados en el capítulo de resultados.”

¿Qué errores debes evitar al escribir tus recomendaciones?

  • Repetir las conclusiones con otras palabras. Si tu recomendación solo reformula un hallazgo sin proponer una acción, no cumple su función.
  • Hacer recomendaciones genéricas que aplicarían a cualquier tesis. Frases como “se recomienda seguir estudiando el tema en el futuro” no aportan nada porque no se derivan de tus datos específicos.
  • Introducir hallazgos nuevos. Todo dato o cifra debe haber aparecido antes en resultados o discusión; las recomendaciones no son el lugar para presentar información inédita.
  • Olvidar el destinatario. Una recomendación sin destinatario claro (¿quién debe actuar?) es difícil de tomar en serio por un comité evaluador.
  • Extenderse demasiado. Cinco o seis recomendaciones bien fundamentadas pesan más que una lista de quince genéricas.
  • No conectar la recomendación con una limitación reconocida. Las mejores recomendaciones metodológicas suelen surgir directamente de las limitaciones que ya identificaste en tu discusión de resultados.

¿Cuánto deben durar las recomendaciones y cómo se relacionan con el resto de tu tesis?

No hay una regla universal de extensión, pero como referencia práctica, la mayoría de los comités de titulación en universidades mexicanas esperan entre una y dos cuartillas para esta sección en tesis de licenciatura, y algo más extensa —hasta tres o cuatro cuartillas— en tesis de maestría o doctorado, donde suele pedirse mayor detalle sobre líneas futuras de investigación. Lo importante no es llenar espacio, sino que cada recomendación tenga peso propio.

Piensa en las recomendaciones como el puente entre tu tesis terminada y lo que viene después: la siguiente persona que retome tu tema, la institución que podría aplicar tus hallazgos o tú mismo si decides continuar el estudio en un posgrado. Por eso conviene revisarlas una última vez junto con tu introducción y tu planteamiento del problema, para verificar que exista coherencia entre lo que prometiste investigar al inicio y lo que finalmente propones al cierre. Esa coherencia es uno de los criterios que más pesan en la evaluación de un jurado de titulación, porque demuestra que entendiste el alcance real de tu propio trabajo.

Estudiante escribiendo recomendaciones accionables en una libreta
Estudiante escribiendo recomendaciones accionables en una libreta

Preguntas frecuentes

¿Las recomendaciones son obligatorias en toda tesis?

Depende del manual de titulación de tu institución. La mayoría de las facultades de la UNAM y del IPN las piden como cierre del capítulo de conclusiones, pero algunos programas de posgrado las tratan como opcionales si el estudio es puramente teórico. Confirma siempre con tu coordinación o tu director de tesis.

¿Cuántas recomendaciones debo incluir?

No existe un número fijo, pero entre cuatro y ocho recomendaciones bien fundamentadas suele ser un rango razonable para una tesis de licenciatura o maestría. Prioriza calidad y conexión directa con tus hallazgos sobre cantidad.

¿Puedo mezclar conclusiones y recomendaciones en el mismo párrafo?

Es preferible mantenerlas separadas, aunque estén en el mismo capítulo. Cerrar cada conclusión y luego agrupar todas las recomendaciones al final facilita que el comité evaluador identifique claramente ambos elementos.

¿Las recomendaciones deben tener referencias bibliográficas?

Normalmente no, porque son propuestas tuyas derivadas de tus propios hallazgos. Si citas un marco o una política pública existente para justificar una recomendación institucional, esa cita sí debe referenciarse como cualquier otra fuente en tu tesis.

¿Qué diferencia hay entre “recomendaciones” y “líneas futuras de investigación”?

“Líneas futuras de investigación” es un subtipo de recomendación dirigido específicamente a otros investigadores académicos. Las recomendaciones, en un sentido más amplio, también pueden dirigirse a instituciones, profesionales o a la comunidad estudiada, no solo al ámbito académico.

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